Desde nuestro centro entendemos que el trauma y otros procesos emocionales no se procesan solamente a través de la palabra, sino que dejan una huella profunda en el cuerpo y en el sistema nervioso. Pensamientos, sentimientos, sensaciones, conductas o el propio sistema de creencias tienen impacto directo en el bienestar físico. En ocasiones, además, el cuerpo es el medio de acceso más inmediato para una mente en estado de bloqueo.
Si el caso así lo requiere, integramos de forma complementaria psicoterapia somática o sesiones específicas de Yoga Sensible al Trauma, siendo este último un enfoque terapéutico adaptado y basado en evidencia científica. Este tipo de herramientas se proponen desde un espacio seguro de exploración corporal, siempre de modo individual, diseñado específicamente y siempre como un recurso adicional a otro tipo de terapias.